La llegada está prevista para el 3 de noviembre y el regreso para el 16 de noviembre.
Esta nueva campaña nace con la intención de Continuar con la labor iniciada durante la Primera misión, Reforzar los vínculos con los profesionales y las comunidades locales y avanzar en proyectos de salud comunitaria que requieren seguimiento y acompañamiento a largo plazo. La continuidad es precisamente una de las claves del modelo de cooperación impulsado por CooperaMalawi.
Un equipo multidisciplinar y comprometido
El equipo de esta segunda misión estará integrado por:
- Alba Subinyà Albrich
- Anna Vilaplana Casaponsa (Fotógrafa social)
- Aurora Garriga Badia (Médica de familia)
- Lídia Colombo Gascó
- Marc Vilà Serena (Ingeniero técnico de OP)
- María Teresa Raga Casellas
- Marta Albiol Serra
- Montserrat Garriga Badia (Pediatra)
- Núria Busquet Solé (Médica de familia)
- Raquel Muñoz Miralles
- Ricard Badia Hernandez (Fisioterapeuta)
- Tatiana Conde Fernández
- Xavier Castells Jorba (Infermer)
Durante la estancia, el equipo trabajará junto a los profesionales y agentes sanitarios locales, con una intervención organizada en diferentes ámbitos: hipertensión arterial, pediatría y nutrición infantil, fisioterapia, cuidados, prevención de defectos del tubo neural mediante la distribución y promoción del ácido fólico, recolección de datos clínicos y logística sobre el terreno.
Continuidad en el tratamiento de la hipertensión
Uno de los ejes prioritarios será la detección, el tratamiento y el seguimiento de la hipertensión arterial. La misión busca recuperar el contacto con los pacientes identificados durante la campaña de 2025, atender a nuevos casos y facilitar el tratamiento farmacéutico durante un año a una población estimada de entre 200 y 250 pacientes.
La intervención combinará la atención médica con sesiones formativas y talleres dirigidos a los pacientes sobre los factores de riesgo asociados a la hipertensión arterial, la importancia de la adhesión al tratamiento y los hábitos de vida saludables.
El seguimiento se plantea en coordinación con los Oficiales clínicos, el personal de enfermería y los HSA, los agentes de vigilancia sanitaria de cada comunidad.
Además, se trabajará conjuntamente con la entidad. ANAMED Malawi, que se desplazará a Benga para identificar plantas aromáticas y especies autóctonas que puedan incorporarse a la alimentación local. Esta iniciativa busca ofrecer alternativas saludables para darle sabor a los alimentos y contribuir a reducir el consumo excesivo de sal, uno de los factores asociados al desarrollo y agravamiento de la hipertensión arterial.
Pediatría y nutrición infantil
La salud infantil volverá a ocupar un lugar central. El equipo ha trabajado previamente con profesionales del hospital de Alinafe en protocolos relacionados con la nutrición infantil, la preparación de biberones y la atención pediátrica. También se prevé evaluar el estado nutricional de los niños mediante cintas graduadas con una escala de colores que permita diferenciar un buen estado nutricional de situaciones de desnutrición leve o grave.
Esta actuación da continuidad al trabajo preparatorio sobre las guías de tratamiento para niños de cero a cinco años, la valoración de la desnutrición, el uso adecuado de antibióticos y el abordaje de algunas de las enfermedades infantiles más comunes en la zona.
Fisioterapia, cuidados y formación para las familias
En el ámbito de la fisioterapia, se prevé trabajar con materiales gráficos para enseñar ejercicios destinados a personas con problemas crónicos de columna y con déficits motores derivados de un accidente cerebrovascular. Se prevén talleres en grupos reducidos y visitas domiciliarias en las que también Se formarán las familias para que puedan continuar con los ejercicios.
La misión también incluirá la atención y el manejo de cuidados, partiendo de los conocimientos y las prácticas que ya utilizan los cuidadores locales de la zona de Benga. El objetivo es trabajar con recursos útiles, sostenibles y adecuados al contexto local.
Una nueva herramienta para registrar y seguir a los pacientes
Una de las novedades de esta segunda misión será el uso de una aplicación para introducir los datos clínicos de una manera más sencilla y ágil. La información podrá coordinarse en línea cuando haya conexión a la red y permitirá registrar, entre otras variables, la población de procedencia, la edad, el motivo de consulta, el diagnóstico y la actuación médica adoptada.
Cooperar es trabajar juntos
Esta segunda misión no comienza con la llegada a Malawi ni termina con el vuelo de regreso. Es el resultado de un año de preparación, del trabajo de diferentes comisiones, de las actividades solidarias organizadas en Igualada y de la colaboración de personas voluntarias, entidades y instituciones.
Pero, sobre todo, es una nueva oportunidad para escuchar, aprender y trabajar junto con las comunidades y los profesionales locales. Porque cooperar no es sustituir, sino Compartir conocimientos, fortalecer capacidades y construir continuidad.
Durante los días de la misión os explicaremos la labor del equipo, los retos que se vayan abordando y las experiencias vividas sobre el terreno.

